Cría de caballos en un entorno único
En el corazón de Sierra Morena, el cortijo de Santa Amalia es mucho más que una finca: es un lugar donde la cría de caballos se vive con calma, cercanía y respeto por el animal.
La yeguada, con amplias zonas de pasto, aire limpio y espacio para que los animales se desarrollen en libertad, es un referente en el municipio de Baños de la Encina, atrayendo tanto a profesionales como aficionados.
El entorno, entre olivares y lomas de Sierra Morena, es un marco inigualable para que los caballos se críen en plena naturaleza, disfruten de este paraíso inigualable y hereden su carácter auténtico.
En el cortijo de Santa Amalia, la unión del trabajo con los caballos y la producción de aceite en un mismo lugar, crea un vínculo muy especial entre la cultura ecuestre y la gastronomía y la tradición olivarera local, ofreciendo una experiencia completa que resume la esencia de la región. Sin duda, un espacio singular en el que el respeto por la tierra y los animales se encuentran, lo que invita a ser descubierto y disfrutado con calma.




La tradición ecuestre y la pasión por los caballos se refleja en la atención y el trabajo diario en la yeguada, en la que se cuida cada detalle para garantizar el máximo bienestar y un óptimo desarrollo de cada ejemplar. Así se forjan animales versátiles, preparados tanto para la vida en el campo como para la competición o el ocio ecuestre.
El entorno, ofrece el escenario perfecto para el crecimiento y el entrenamiento de los caballos, que destacan tanto por su belleza y elegancia como por su carácter y habilidades.
La yeguada Araúz de Robles se ha ganado su reputación por la dedicación y excelencia de un equipo que cuida con mimo cada ejemplar para que alcance su máximo potencial.