Un legado familiar vinculado a Sierra Morena
Los Araúz de Robles somos una familia ligada a la producción de aceite, la cría de caballos y la ganadería, como parte fundamental de la historia de Santa Amalia.
Nuestro respeto por la tradición de la región, ha permitido que se mantenga un espacio único, que vincula la gastronomía local, el amor por la tierra y la sensibilidad y el respeto por los animales.
La conservación del cortijo de Santa Amalia, cuya construcción original data de 1950, así como su actividad, supone poner de relieve la riqueza e identidad de Baños de la Encina.
En la familia, mantenemos una estrecha conexión con la solera del campo serrano, apreciando los valores tradicionales. Además, estamos vinculados con el teatro, el arte y la escritura. Y por ello, intentamos proteger y promover la cultura y el patrimonio histórico-artístico.
La historia y el carácter de Santa Amalia, y su ubicación privilegiada, lo convierten en un lugar que merece la pena descubrir.
La familia Araúz de Robles es propietaria de la finca desde que fuera adquirida por José María Araúz de Robles en 1946.
Desde entonces, hemos protegido la riqueza del entorno, destacando su olivar de lomas de sierra, del que se obtiene un aceite de referencia cuya producción subsiste bajo la marca Amalia Morena.
Actualmente, en la finca continúa, además de la producción de aceite, la actividad ganadera vacuna y la cría de caballos de alta calidad.




Su labor ganadera llevó al tío Rodrigo, vecino de Guadalaviar (provincia de Cuenca), a Sierra Morena, con sus ovejas merinas y ganado bravo, a pasar el invierno. Estas tierras de la provincia de Jaén, acogían a multitud de «serranos», entre comillas, de Guadalajara y Cuenca, que traían aquí a invernar sus ganaderías.
Desde entonces, el maestro Rodrigo se hizo también responsable de una almazara, ejemplar en su día, hasta que se quedó anticuada. Hoy, aunque ya parte de un proceso industrial, los olivos centenarios, emplazados en las particulares lomas de canto rodado, siguen siendo cuidados con mimo para obtener un aceite único y exquisito, de aceituna tradicional.
Tras la adquisición de la finca en 1946, los Araúz de Robles hemos continuado con la herencia olivarera de la zona, así como con la ganadería vacuna y la cría equina tradicional, afianzando un legado de gran valor en la región.
El caserío, construido en 1950, ha sido objeto de diversas reformas respecto a la construcción original, pero ha mantenido su esencia y riqueza arquitectónica. La familia, junto a un equipo que cuida cada detalle con el máximo cuidado, nos encargamos de mantener una edificación compleja, de gran belleza y valor histórico, así como la Capilla de Nuestra Señora de la Cabeza.
Fechas clave en Santa Amalia
El antecedente del actual cortijo se conocía como Nava de Andújar.
La finca es adquirida por José María Araúz de Robles.
El arquitecto Ramón Pajares Pardo erige el caserío sobre una colina.
Inauguración de la Capilla de Nuestra Señora de la Cabeza.